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La Coctelera

Sobre cómo llevar a cabo la reforma educativa

En el anterior artículo me he limitado a intentar explicar que hay problemas, ahora intentaré dar mi punto de vista, desde el interior, de las claves maestras de lo que para mí tendría que ser la citada reforma educativa.
Empezando por la educación pre-primaria lo esencial sería instaurarla, esta sería una medida que más que beneficiar la formación de nuestros más pequeños, beneficiaría a las familias además de ser una medida "fomentadora" de la natalidad. Después vendría la escuela primaria, donde se forma una gran parte del carácter, la reforma en estas etapas las enfocaría hacia una acomodación de la dualidad juego-enseñanza, que debe de ser progresiva y enfocada a la formación como personas de los niños, sin que ello no signifique un buen aprendizaje de unos conceptos instrumentales, así como de cultura general. En dar forma a este sistema, que debería aumentar su carga docente mesuradamente respecto a la situación actual, intervendrían activamente 3 tipos de profesionales: docentes de dichas etapas, docentes de etapas secundarias y la pieza clave de los sicólogos que deberían acotar y delimitar a los dos anteriores, es decir la citada acomodación de la dualidad juego-enseñanza, perimitiendo así la formación de persona e intelecto.
Una vez remozada la primaria el objetivo sería remodelar la secundaria obligatoria, la más esencial de las etapas. Para empezar deberiamos fijarnos en los fallos de la actual: bajo nivel académico, alto fracaso escolar, similitud con las ONG's en los criterios de promoción, bandalismo... En difinitiva un sinfí nde problemas que socaban la "productividad" escolar. Otro concepto importante sería la toma de conciencia de que no todo el mundo esta capacitado, ya sea por falta de motivaciones o por falta de capacidad de conseguir el objetivo de terminar la ESO o Bachillerato; por ello deberiamos establecer una doble vía interconexa a los 14 años que permitiera elegir entre una formación profesional-práctica, útil y sobretodo de calidad- por un lado, y una formación orientada a la universiad y a la formación profesional de grado superior, con unas características en cuanto a la profesional iguales que a la del grado inferior; esta formación de calidad debería de tener una duración de 4 años. En toda esta etapa secundaria que constaria de dos cursos comunes a todo el alumnado y después de dicha bifurcación, habría la posibilidad de cambiar a cursos equivalentes de otra rama de enseñanza mediante unas pruebas mínimas de acceso. Respecto a la orientación universitaria consideraría excesivo la toma de decisiones respecto a la modalidad a cursar, por lo que debería establecerse un curso inerdisciplinario que permitiera al alumnado la toma de contacto con asignaturas de modalidad técnica, biológica, social y humanística; todo esto permitiría a los alumnos tomar una decisión en conciencia, así como ampliar a 3 años el bachillerato, por lo que satisfaceríamos a los entes universitarios por la subida de nivel, lo que propiciaría unas carreras universitarias de más calidad y consiguientemente un aumento de valoración en el extrangero de nuestros universitarios. Pero no sólo de nuestros universitarios sino de nuestros trabajadores en general, suponiendo esto un importante avance tanto de la productividad laboral como de la científica y asentando las bases del estado español del futuro.
En el próximo y último artículo sobre la reforma educativa tratare sobre mi visión de la educación universitaria.

Sobre el modelo educativo español

Trataré de un tema que es de actualidad y sufro en mis propias carnes, el modelo educativo español.
Soy estudiante de segundo de Bachillerato y sufro al igual que todos mis compañeros las consecuencias de las políticas educativas durante los dos últimos decenios, que han traido altos indices de fracaso escolar, al igual que una bajada generalizada en los niveles educativos, del que se quejan las instituciones universitarias. Que se ven obligadas a "reenseñar" conceptos instrumentales por no haber estado estos en los temarios, escasos, de la ESO y Bachillerato.
Para mi todo esto representa una vergüenza y una total despreocupación de los responsables políticos, que son los que "cortan en pescado" en este asunto, respesto a el futuro de la nación. España es ya de por sí un país con un bajo indice de inversión tanto en educación como en I+D+i, que según estimaciones de organismos internacionales nos penaliza un 20% nuestro crecimiento económico. Al menos ahora parece que a algunas "cabezas iluminadas" se les ha ocurrido mirar más allá de una legislatura política, yhan empezado a pensar, que no redactar, un proyecto integral que va un paso más allá de las anteriores políticas de parcheo. En el último año se ha aumentado un 25% el presupuesto de I+D+i; se ha planeado una reforma de las universidades encaminado, al menos con la intención, de "europeizar" las carreras universitarias españolas y como máximo exponente se ha detenido el que prometía ser el enésimo fracaso de las políticas educativas, la LOCE promovida por el PP.
Todo esto esta muy bien, es necesario, pero ya los egipcios sabían que las pirámides se empezaban por la base, y la base sobre la que tenemos que trabajar es la escuela primaria, e incluso el afianzamiento y universalización de una educación pre-primaria en ciernes; continuando y poniendo especial énfasi en la ESO; re-adaptando los cursos anteriores a la universidad a estas, y creando unos cursos especiales para las personas que no tengan los requisitos para ir a la universidad, o que simplemente no disponen del suficiente espíritu para cursarla.
Todo lo que he querido decir en el párrafo anterior es que debemos desvincular la idea de educación secundaria como un camino de carril único hacia la universidad, debemos propiciar la formación profesional, pero no una formación profesional cualquiera; una formación profesional de calidad, que este a la altura de la de países como Alemania, es dificil, pero toda mi vida me han repetido que "hay que marcarse grandes metas, para obtener buenos resultados" y este el momento para marrcarnos grandes metas, hay que ser ambiciosos. Debemos desacomplejarnos, somos europeos a todos los efectos, si todos ponemos de nuestra parte llegaremos a buen puerto y asentaremos el futuro de generaciones venideras. Nosotros los jovenes ya no podremos subirnos a este tren, pero debemos luchar y debemos ambicionar que nuestros hijos tengan un futuro prometedor, entonces nos habremos sacudido esa "incomoda caspa" que es el haber estado acomplejados respecto al mundo desde hace más de dos siglos.